NUESTRO ANTECEDENTE

La Secretaría de Misiones Internacionales surgió en 1948 como un área operativa de la Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús, en adelante IAFCJ, que ha servido como plataforma para enviar obreros a Latinoamérica, Europa, África y Asia. La Agencia de Misiones Apostólica, en adelante AMA,  se funda en 2011 al presentarse la necesidad de profesionalización del trabajo misionero, desarrollándose en diversas etapas como la movilización, capacitación, envío y cuidado de los misioneros en campo.

 

En septiembre de 2011 se aprobó en Reunión Episcopal de la IAFCJ quedando justificada y constituida de la siguiente manera:

 

«La Agencia Misionera será la REPRESENTACIÓN de la Secretaría de Misiones Internacionales para el fortalecimiento y expansión de la obra misionera a través de: La movilización, la capacitación, el envío y el trabajo en campo. Este planteamiento obedece a la realidad actual, en la que se observa que se están deteniendo los proyectos que deberían ser enviados, y otros que han logrado llegar al campo, se han regresado con un sentimiento de frustración al no poder permanecer en el país por falta de asesoría y acompañamiento, pues actualmente no contamos con una agencia misionera en nuestra institución donde se pueda cubrir estos y otros rubros para lograr resultados más óptimos, evitando la desilusión. De esta manera le daremos continuidad al Proyecto Excelencia en lo referente a ser una Iglesia misionológicamente madura. Así le responderemos a Dios en el cumplimiento integral de la misión en el mundo.» Fundamentación: Romanos. 10:14-15, Mt. 28: 19-20. Artículo 34 fracción III De la Constitución de Nuestra Iglesia. (1). PROYECTO DE EXCELENCIA. “…que la Iglesia llegue a ser una Iglesia misionológicamente madura y que alcance multitudes, estableciendo, entre otras cosas, su escuela de misiones para ir hasta lo último de la tierra. Esperamos lograrlo por lo menos parcialmente para 2014 en que cumpliremos 100 años de pentecostalismo en México. La idea es que las iglesias locales envíen misioneros, siguiendo el modelo de las iglesias de Antioquía y Jerusalén”. (2) ART. 34.III DE LA CONSTITUCIÓN. “El Secretario de Misiones pugnará porque se organicen otros comités, que subordinados al comité de misiones, coadyuven en la realización de los planes misioneros que sean aprobados por las convenciones generales, Reunión Episcopal o las reuniones de la Mesa Directiva General de la Iglesia”.

 

Bajo este contexto la AMA ha acompañado en el proceso a decenas de misioneros, ofreciéndoles una plataforma integral para su trabajo en campo.

¿QUÉ ES LA AMA?

La Agencia Misionera Apostólica es un organismo denominacional de la IAFCJ, cuya función principal consiste en ser brazo operativo de la Secretaría de Misiones Internacionales, en busca del fortalecimiento y expansión de la obra misionera, esto, a través de la ejecución de sus propios procesos, protocolos, personal operativo y ejecutivo, mediante sus diversas etapas como son la movilización, capacitación, envío y el cuidado integral en campo de los actores misioneros; todo esto, bajo la dirección principal del Secretario de Misiones Internacionales en turno y del propio Comité de Misiones Internacionales.

NUESTRA RAZÓN DE SER

El motivo principal de la existencia de la AMA son las misiones, ya que estas tienen un significado totalmente espiritual como es la proclamación de las Buenas Nuevas de Jesucristo a todo ser humano; por lo tanto se comprende que la actividad misionera no es de origen humano o filantrópico, sino que surge en el corazón de Dios. Él desea que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad (1ª. Timoteo 2:4).

 

Dios quiere que todos procedan al arrepentimiento y que ninguno perezca (2ª. Pedro 3:9); es por esta razón que envió a su hijo Jesucristo al mundo. Cristo vino para hacer posible la salvación de todo ser humano; la Biblia afirma esto en muchas maneras: "Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores" 1ª. Timoteo 1:15, "Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido" Lucas 19:10, "…como el hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos" Mateo 20:28. Su venida tuvo un claro enfoque: fue una misión con el propósito de redimir al hombre pecador.

 

Así que la AMA enfoca esfuerzos en lograr que la IAFCJ, como cuerpo de Cristo, responda a la proclamación del evangelio en todas las naciones, logrando con ello su motivo principal.

NUESTRA MANERA DE HACER MISIÓN

La primera fase del gran plan de rescate para la humanidad fue ejecutada personalmente por Cristo; mientras que a la segunda fase se le llama la Gran Comisión. Esta comisión la encontramos en Mateo 28:19-20 “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.”

 

La palabra comisión significa participar en una misión junto con otra persona. Cristo dijo a sus discípulos: “…como me envió el Padre, así también yo os envío" Juan 20:21. Cristo anunció que iba a comisionar a sus discípulos con la tarea de hacer accesible la salvación a cada ser humano; por lo tanto, nuestra participación en el gran plan de Dios es que como embajadores y representantes de Cristo, para que exhortemos a los perdidos a que sean reconciliados con Dios, por medio de Jesucristo; ya que Dios nos ha responsabilizado con esta tarea estratégica, y nuestra fidelidad en esta encomienda hace la diferencia entre la perdición o salvación de millones de personas.

Han pasado veinte siglos desde que la iglesia recibió la Gran Comisión, pero aun así la tercera parte de la población del mundo todavía no ha oído hablar del Evangelio del Reino, por lo que cada uno de nosotros debe estar comprometido en obedecer lo que Dios nos mandó.

 

Por lo dicho antes, la AMA en la búsqueda de cumplir con tan gran tarea ha adoptado formas de hacer misiones y así poder ver realizados los proyectos en el ámbito misionero; existen tres formas básicas de hacer misiones:

 

● E1. Consiste en el evangelismo que todo creyente puede realizar dentro de su propia cultura, es decir, es el método tradicional de evangelizar en el cual para llevarlo a la práctica se cruzan barreras culturales insignificantes, tal vez, barreras espirituales y costumbres familiares.

 

● E2. Es aquella forma de evangelismo en la cual es ejecutado en culturas cercanas o parecidas, por lo que se enfrentan con algunas barreras culturales a superar, ya sea el idioma, tradiciones, costumbres de una determinada región, etnia o zona.

 

● E3. Aquel que tiene como propósito principal llevar el evangelio a culturas lejanas o muy diferentes, por lo que el actor del movimiento misionero debe cruzar barreras culturales significativas, ya que los receptores del evangelio pertenecen a una cultura completamente diversa a la propia.

©Secretaría de Misiones Internacionales